Abril 2017

LEA LUBLIN Y MALENA PIZANI
Condiciones y Producciones

Curador: Sebastián Vidal Mackinson

Lea Lublin y Malena Pizani.  Condiciones y Producciones relaciona obras de dos artistas de diversas generaciones que se preguntan sobre una posible definición del arte, describen comportamientos del artista, se maravillan ante la concepción discursiva que sostiene a la práctica (en sus declinaciones del hacer, del historiar, del criticar, del curar…) y hacen uso de variedad de formatos para exponer estas disquisiciones. Como las mismas piezas aquí reunidas, esta exposición se pregunta sobre aquello que reuniría a una escena y sería el objeto que propicia su dinámica. Dispone de piezas desarrolladas con más de treinta años de distancia en una misma habitación para resituar discusiones de larga duración, como la profesionalización del arte, la concepción romántica de la práctica, las dinámicas que estructuran su discurso, la inserción del artista en el mercado simbólico y monetario…
Entre 1974 y 1979, Lea Lublin llevó a cabo el proyecto Interrogations sur l’art. Discours sur l’art en diversas ciudades de Europa (Antwerp, Neuenkirchen y Nápoles). Filmó y fotografió acciones que se desarrollaban en la vía pública enmarcadas con una gran tela de cinco metros de alto con varias preguntas sobre lo que podría ser “el arte”, y que consistían en encarar al transeúnte proponiéndolas a manera de disparador para propiciar el desarrollo de un discurso que podría resultar masticado, heredado, crítico, analizado… Así, buscaba exponer la noción o fantasía que el ciudadano poseía sobre el arte y lo que el artista debía ser y cómo comportarse. Lublin, de esta manera, buscó restituir cierto discurso sobre el arte expuesto a través de la palabra, dando a ver los conflictos que esta noción acarrea sobre aspectos de la realidad social a manera de un estudio sobre las relaciones entre cultura y sociedad, percepción y conocimiento.
Pionera del video arte, Lublin, por otra parte, hizo uso de la cámara para entrevistar a diversos agentes del mundo del arte parisino –artistas, galeristas, críticos…­- con la misma consigna: elucidar concepciones del arte que estructuran discursos. Así, esta obra se ha convertido en un documento, en una fotografía de época de una escena artística.
Unos años más tarde, Malena Pizani, desarrolló Un artista, obra que busca y explora diversos formatos en sus modos de mostrarse, así como expone un entramado con mucho de micro sociología sobre algunas características y comportamientos de ese agente que llamamos y/o denominamos “artista”. Estructurado a manera de una enumeración anafórica, Pizani busca hacer una descripción lo más fiel posible (y por ende objetiva) de los diferentes comportamientos del artista. Utiliza la palabra para delimitar las acciones de aquellos que muchas veces no quieren ser fijados. En sincronía, esta pieza se ha vuelto corpórea en los formatos de la instalación, el libro y el video, y también sitúa las mismas preguntas sobre el discurso del arte que sostiene comportamientos dentro de una escena artística.  
Interrogations sur l’art. Discours sur l’art y Un artista son dos obras que pivotean entre su carácter de documento, de fuente, de registro, de obra. A su vez, ambas piezas buscan la participación sensorial y, hasta sensual, del usuario en su carácter participativo al apelar al cuerpo como espacio desde donde buscar respuestas a las preguntas que sitúan.