Octubre 2015

MARTÍN LANEZÁN
Diário dos últimos dias

Texto y curaduría: Laura Ojeda Bär




(Diário dos últimos dias)
Saludos, abrazos, ¿cómo va todo? Bien, ¿o querés que te cuente? Y nos ponemos a trabajar. Imágenes, palabras, objetos que señalás con el dedo. Con el índice. Una vez… y otra y otra: el relato y el protagonista, quién es, quién mira, quién hace. Sobrevivientes de narrativas unificadas y encorsetadas, versus relatos enhebrados de impresiones-huellas, rastros-evidencias que quedan. De otro momento. De otro momento y de otro lugar, cambio de contexto, pequeñas diferencias que nos son extrañas, pero nos gustan y que ya empezamos a extrañar. Cotidianidades. El diario. Y sus noticias, y los titulares que dan cuenta de lo que sigue existiendo después de que pasa algo. Algo bueno. Algo malo. Algo importante para alguien. Victorias, anuncios, escándalos, descubrimientos, curas, muertes, cataclismos, tragedias, crisis. Apocalipsis. Fin del mundo. La génesis de la palabra es religiosa. Génesis y Apocalipsis, libros de la Biblia, el primero y el último. Fin del mundo. ¿De qué mundo? Del nuestro, estamos viviendo tiempo prestado. Mundos que nacen y mundos que mueren para que otros nuevos puedan nacer. Nada se pierde, todo se transforma, elementos que se reconfiguran para crear nuevas estrellas o proteínas o relatos o lo que sea que se quiera construir y la vida se abre camino, como dice el dr. Malcom. Esto es todo muy darwiniano. El origen de las especies y la supervivencia del más apto. Especies, evolución. Animales. Ser animal y ser humano. Hoy totalmente disociados, en otros mundos éramos simplemente pares. Añoranza por lo que se perdió por el camino. La diferencia con algunos chimpancés y monos bonobos es de poco más que un 1% visto en términos genéticos. Nuestros primos primates, primeros. Primero segundo. Tercero. Cuarto. Quinto. Fin. Fin del mundo. Fin de algo. Sobrevivientes. Comienzo de algo nuevo. Lo mismo pero un poco diferente.
Golpes en la puerta y buenas nuevas: cena y anuncio. Mejoramiga está embarazada de 4 meses y medio. El susodicho llega en marzo. Piscis, signo de agua.

Laura Ojeda Bär